Refundación de la República 2010


Hoja de ruta
Propuesta-borrador para el debate público

Sigue la fiebre electoral y candidatural. Pero lo único válido son los objetivos y las tareas que se piensa emprender.

Propongo esta “hoja de ruta para la refundación de la República 2010”.
Responde a mi criterio personal, limitado y subjetivo. Es sólo un punto de partida. Contiene SOLO las tareas que no pueden postergarse, que tienen valor estratégico de largo plazo y alrededor de las cuales se pueda constituir un frente de lucha política. No es un programa de gobierno ni una solución o respuesta a TODOS los problemas nacionales. Algunos de numerales sólo mencionan el tema, esperando la participación de los expertos.

Está abierta a cualquier cambio, agregado, supresión, reformulación.  js

[1] Si el pueblo mismo no  se pone en movimiento y manifiesta su decisión de refundar la República de Costa Rica, nos hundiremos por muchas generaciones. El futuro de nuestro país no está en las manos de dirigentes políticos sino en la voluntad popular misma.

[2] Estamos en una situación de emergencia nacional. Pero no podemos pretender cambiarlo todo de un golpe. Los enemigos del cambio son poderosos. Se nos ha impuesto la avaricia como valor supremo del desarrollo, el oportunismo, la mentira y la corrupción como normas de moral pública y hemos llegado al colapso del Estado. La crisis del sistema capitalista mundial nos golpeará muy fuertemente. Si no tomamos decisiones, si no enfrentamos los problemas sin disimulos, si no cambiamos, nos hundiremos por varias generaciones. Si no rectificamos, a las víctimas del modelo actual no les quedará más salida que la violencia.

[3] Este documento pretende provocar el debate público para establecer una hoja de ruta sobre objetivos y metas reales, no ilusorias, que nos pongan en marcha como pueblo hacia un futuro de bienestar generalizado, de realizaciones personales y colectivas, a partir de la situación de emergencia política y social en que nos encontramos.

[4] Esta propuesta se articula sobre un eje central: fortalecer las capacidades físicas y materiales, por una parte, y políticas y sociales, por otra, de todo el pueblo, para que pueda trazar él mismo su camino, sin copias, sin fantasías, sin imposiciones externas; pero también con innovación, decisión, creatividad y sin miedo.    

[5] El cambio ha de hacerse por la vía electoral y democrática. No como una simple sustitución de personas en los puestos elegibles del estado. Se trata de designar un cuerpo de gobernantes que tengan la clarividencia y la honradez de sancionar como leyes los cambios que pide el pueblo. A nadie escapa que no pasaría nada sin una definida mayoría de diputados en la Asamblea Legislativa.

Los cambios políticos

[6] El gran cambio necesario es de orden político. Hay que cambiar la Constitución Política para fortalecer los derechos ciudadanos y el régimen republicano y darle al estado más modernidad, agilidad y eficacia en beneficio de todos los habitantes del país. Costa Rica debe fortalecer el estado de derecho, la ley igual para todos, la seguridad jurídica de propios y extranjeros y el máximo grado de libertad individual y colectiva.

[7] La principal innovación es establecer el derecho ciudadano de revocar el mandato de los puestos de elección popular, mediante un referéndum popular;  sean los mismos diputados, el presidente de la república, los magistrados de la Corte Suprema de Justicia, los alcaldes o regidores municipales.

[8] Se ha de restablecer a la Asamblea Legislativa como primer poder republicano, contemplando nuevas competencias, especialmente en lo que respecta al control político y a la corrupción pública, elevando el rango de sus comisiones de investigación. Se deben  redefinir asimismo las las competencias de la Sala Constitucional del Poder Judicial.

[9] Será necesario, igualmente, legislar sobre la rendición de cuentas de todo funcionario público y establecer sanciones para las fallas y corruptelas. La institución de la contraloría ciudadana sobre la administración pública debe ser establecida por ley y tener consecuencias civiles y penales, si es del caso. Para ello se deben revisar las competencias legales de la Contraloría General de la República y de la Defensoría de los Habitantes.

[10] Reformaremos el Código Electoral para permitir que las organizaciones civiles, aunque no sean partidos políticos, puedan presentar candidatos a cargos de elección popular; para que cada ciudadano pueda manifestar sus preferencias electoral en las listas de candidatos; y para regular democráticamente la contribución del estado a los gastos de las campañas electorales.

[11] Es necesario el fortalecimiento político y financiero de las corporaciones municipales, mediante un proceso de traslado las competencias y recursos para la prestación directa de servicios públicos a los ciudadanos. Su proximidad con la realidad social debe permitirles soluciones más rápidas y adecuas a los problemas de la comunidad. Las decisiones de los cabildos abiertos cantonales deben tener valor de ley local.

Las urgencias de gobernabilidad

[12] La Asamblea Legislativa ha de aprobar en un plazo perentorio, una ley de administración pública moderna y simple, de modelo descentralizado y apoyado en instrumentos digitales, que le permita a los gobernantes y a todos los empleados públicos hacer real su voluntad de servicio y resolver sin dilaciones los asuntos sometidos a su decisión. Se deben reagrupar, fusionar o simplemente cerrar instituciones que cumplan los mismos objetivos o tengan las mismas competencias. El proyecto debe de estar listo antes de las elecciones de 2010. El gobierno elegido en 2010 debe comprometerse a convocar a concursos públicos para designar a los funcionarios a cargo de funciones de poder.

[13] El problema de la seguridad ciudadana requiere de medidas inmediatas de choque, antes de que las mafias de todo tipo asuman el control del país. Es necesario un plan integral que parta de la comunidad ciudadana misma, sin desconocer las responsabilidades del estado. La capacitación policial profesional debe estar de acuerdo con nuestras necesidades propias. Los servicios privados de vigilancia deben ser reglamentados profesionalmente. Será una de las inversiones prioritarias en el presupuesto del estado.

[14] Una nueva estrategia energética es la gran oportunidad de convertir los extraordinarios recursos naturales que tiene Costa Rica en el motor central de su desarrollo, incorporándose, además, en la tarea mundial de la reducción de gases de invernadero. Esta estrategia debe regular el consumo, con criterio de ahorro, de la energía, la utilización de combustibles de mayor rendimiento y menor contaminación, producción de la energía con recursos renovables y la modernización del transporte público. El plan estratégico energético debe estar formulado antes de las elecciones de 2010.

[15] La salud de la población nacional es condición básica para cualquier plan de futuro. Un pueblo enfermo es un pueblo derrotado. Muy pocos países en el mundo cuentan con un cuerpo médico de tan alta calidad profesional y moral y con la  excepcional infraestructura hospitalaria al servicio de los habitantes como Costa Rica. Pero se debe modernizar la administración de las instituciones de salud y aumentar la inversión para humanizar radicalmente los servicios de consulta externa y de acceso a las especialidades médicas. Un proceso de descentralización real y un nuevo estilo de gerencia han de ser ejecutados a corto plazo. Será necesaria una acción decidida para elevar la afiliación y hacer cumplir la obligaciones legales sobre cobro de las cuotas obreras y patronales. Los servicios de medicina preventiva y nutrición deben ser estratégicos en la política general de salud.

[16] No habrá ciudadanos con conciencia de deberes y derechos sin un solvente sistema de educación pública. Costa Rica cuenta con una infraestructura y un sistema escolar público más que secular, que viene desde los fundadores de la República, que la definieron gratuita y obligatoria para hombres y mujeres. Los maestros siguen siendo nuestra vanguardia social. Con su protagonismo iniciaremos de forma inmediata el proceso de llevar nuestro sistema de educación pública a los más altos niveles internacionales. La meta a corto plazo ha de ser ningún menor de edad fuera del sistema educativo y ningún costarricense sin nueve años básicos de educación escolar.

[17] Nuestra incorporación a la comunidad internacional y a un mundo globalizado pasa por el acceso al conocimiento. Se debe desarrollar un programa de estímulo a la investigación científica mediante un tribuno del 0,25 por ciento de los beneficios de las empresas comerciales del estado. Nuestro servicio exterior debe agotar toda posibilidad de cooperación internacional para la preparación de nuestros investigadores científicos en otros países y el desarrollo de proyectos de investigación en el país.

El desarrollo económico
 
[18] Al día siguiente de las elecciones de 2010, se presentará ante los socios internacionales un protocolo de renegociación del TLC para establecer condiciones equitativas de comercio internacional. De no ser satisfechas nuestras demandas se procederá a denunciarlo.

[19] La riqueza y el bienestar de un pueblo sólo puede provenir de su trabajo físico o intelectual. Nuestra producción y nuestro desarrollo económico y social no saldrán nunca del actual modelo económico capitalista, basado en la avaricia. Hemos de implantar un nuevo sistema de Economía Social y Solidaria (ECOSOL) que se base en principios nuevos y opere con otra lógica. Debe ser un nuevo modelo de organización de la economía y de la sociedad humana. Social porque no destruye el tejido social mediante la confrontación entre actores sociales sino que construye sociedad. Solidario con los seres humanos, con la naturaleza y con la diversidad cultural. No debe renunciar a ningún instrumento de las ciencias económicas y la técnicas modernas para aumentar la producción nacional, la rentabilidad de los recursos y del aparato productivo y del intercambio comercial.

[20] La política fiscal, macroeconómica y monetaria ha de responder a los siguientes criterios…(en proceso)

[21] Serán declarados recursos públicos inalienables el agua, el espectro radioeléctrico, la biodiversidad, el patrimonio genético, las telecomunicaciones, los recursos naturales no renovables y la producción de energía en todas sus formas. El transporte y los servicios de información pública son declarados de interés público, correspondiente a derechos fundamentales de los habitantes del país. La ley regulará su funcionamiento.

[22] El estado establecerá un programa de estímulos al sistema empresarial cooperativo como una forma de organización productiva probada y fuente de democracia económica; y a la pequeña y mediana empresa. Este programa estará especialmente dirigido a los jóvenes profesionales. El sistema estatal de bancos será un instrumento indispensable en esta política.

[23] Proclamamos las soberanía alimentaria como derecho de nuestro pueblo a definir sus propias políticas agropecuarias y alimenticias. Queremos proteger y reglamentar la producción agropecuaria nacional y el mercado doméstico a fin de alcanzar metas de desarrollo sustentable. Queremos que nuestros productores agrícolas tengan los insumos, la tecnología, la organización empresarial, la financiación a su alcance. Queremos impedir que nuestros mercados se vean inundados por productos excedentarios por la práctica del ‘dumping’.
 
[24] La verdadera y mayor riqueza de Costa Rica está en sus mares, hoy sino inexplotada y expoliada por piratas internacionales. Antes de las elecciones de 2010 ha de elaborarse un plan estratégico que nos permita usufructuar del tesoro submarino de una manera racional, sin poner en riesgo sus grandes ecosistemas.

[25] La riqueza biológica, paisajística y forestal de Costa Rica ha de ser preservada y enriquecida sin ninguna concesión a intereses comerciales, individuales o de funcionarios corruptos, mediante una legislación rigurosa.

[26] El turismo rural, ecológico y microempresario ha de tener precedencia sobre las grandes instalaciones de recreación exclusivista.

Los procedimientos de organización

[27] Aunque el Código Electoral es una camisa de fuerza para participar en las elecciones generales, queremos una organización política sin clientelismo, con base en organizaciones locales autónomas, comunicadas y descentralizadas pero conectadas en modalidad de red. La organización produce sinergia y multiplica la fuerza social.

[28] Estamos a favor de un sistema de convenciones cantonales, provinciales y nacional para la designación de candidatos a puestos de elección popular, en las cuales, además de los partidos políticos, toda organización social o cívica pueda postular candidatos.
       
[29] La campaña electoral debe enfrentar a adversarios poderosos e inescrupulosos, que además cuentan con cuantiosos recursos públicos y privados. Nos comprometemos a participar en actividades electorales de nuevo tipo, de carácter voluntario, con énfasis en la educación cívica y no de tipo comercial; que sean novedosas artísticamente. Igualmente nos comprometemos a generar y aportar recursos financieros para los gastos indispensables. Asimismo nos comprometemos a rendir cuentas públicas periódicamente tanto de los dineros recaudados como de las facturas pagados con ellos. Vamos a mantener un espacio digital de acceso libre y universal con la información diaria de ingresos y gastos. 






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Publicado: 13 Oct 2008
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